El Inbound Marketing es
una de las tendencias del momento en el universo del marketing. Y
razones para ello no le faltan, ya que se ha revelado como uno de los sistemas más eficaces para hacer branding, dar visibilidad a las marcas en Internet, atraer a los clientes potenciales de un modo no agresivo, fidelizar a los usuarios y, en definitiva, crear un canal de captación propio para cada empresa.
Ahora bien, ¿sabemos exactamente en qué consiste,
cuáles son sus características y cómo puede ayudar a las organizaciones a
incrementar sus ventas? En las líneas que siguen, trataremos de dar
respuesta a estas preguntas.
Los elementos clave del Inbound Marketing
El concepto de inbound marketing fue acuñado en el 2006 por la empresa estadounidense de software HubSpot.
El término surgía alrededor de una metodología centrada en la creación y
publicación en Internet de contenidos de calidad con un objetivo muy
concreto: generar un proceso de atracción de usuarios orientado a generar nuevo negocio para las empresas.
En la práctica, el inbound marketing se compone de tres elementos esenciales:
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Contenido de interés. Por una parte, requiere de la creación de contenido interesante (y si es posible de calidad) para aquella audiencia internauta a la que se desea atraer, y que constituirá la base para llevar a cabo las acciones posteriores.
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Atracción de tráfico a nuestra página web o blog. En segundo lugar, el inbound marketing se compone de distintas tácticas de marketing online combinadas, que son las que terminan generando el efecto de atracción para captar a posteriori los datos personales de estos internautas.
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Automatización del marketing. Por último, se procede a educar y acompañar al internauta mediante diversas interacciones automáticas basadas en su perfil y de su comportamiento a lo largo de su proceso de compra y hasta que adopten (o no) la decisión de compra.


